domingo, 23 de abril de 2017

El origen de la comunicación publicitaria e institucional.





La publicidad había nacido con el industrialismo temprano, en una sociedad de necesidad, donde había más deseos que productos para satisfacerlos. Fundada en el siglo XVII como consecuencia de la producción industrial y con el fin de fomentar el consumo de productos manufacturados, vino a ser la bomba auxiliar que movería el sistema de producción masiva.Si bien pueden encontrarse elementos propios de la publicidad en la comunicación humana (en lo relativo a sus posibilidades argumentativas y de persuasión) desde la antigüedad, será durante el siglo xix de la mano de la revolución industrial, cuando aparecen las primeras formas de lo que hoy conocemos como anuncios publicitarios.
Una de las primeras articulaciones del triángulo publicidad medios y empresa surge en 1836 el propietario del periódico francés La Presse, quien decide, como modo de ampliar las ventas del diario , reducir los precios en un 50% en relación a otros, financiando su publicación con los avisos de las empresas (Barbier y Bertho Lavenir, 1999) El campo publicitario, será fundamental como modo de hacer públicos los beneficios de los productos que las empresas generan y conectar de ese modo consumidores con bienes y servicios. Los medios de comunicación a partir de allí van a financiarse con publicidad y no solamente con la suscripción, como lo hacían hasta aquel momento. Los avisos, rudimentarios en un principio desde la elaboración visual y argumentativa, darán lugar por un lado a la necesidad de construir marcas e identidad de tal, y por el otro darán inicio a agentes que gestionan esa relación entre las empresas y los medios. Surgen entonces durante la segunda mitad del siglo XIX las primeras agencias de publicidad, muchas de las cuales, como Ogilvy o JWT entre otras, aún subsisten como líderes mundiales en ese mercado.
Durante décadas, la comunicación de las empresas es solo comunicación publicitaria. Hasta mediados de la década del cincuenta las grandes marcas de consumo masivo dedican grandes sumas de dinero en función de utilizar recursos creativos para resaltar sus productos en orientación directa hacia la venta. Afirma Joan Costa (2007: 50):En la década del cincuenta y sesenta, las organizaciones supranacionales como la OEA y la UNESCO, entre otras, comienzan a considerar a la comunicación como una herramienta vital.La inversión de la relación entre oferta y demanda de productos, la globalización  de la economía y la segmentación de los públicos que se establece desde los sesenta los consumos van a exigir a las organizaciones un trabajo integral sobre la identidad, la marca y el diseño, mucho más que sobre los productos. En este panorama, las sociedades y sus consumos se hacen complejos. La masificación desde el punto de vista de la venta y el marketing ya no es efectiva. Asimismo, las empresas en un mundo hipersemantizado, ya no les alcanza para lograr sus objetivos comunicar sobre sus productos, necesitan diferenciarse desde otro tipo de acción. En los setenta entonces comenzará a trabajarse con detalle la comunicación de marca por un lado y por el otro incorporar a la gestión de la comunicación otros aspectos: la comunicación interna, las acciones para con la comunidad, el branding, la gestión de prensa, etc. Todas éstas, acciones que no tienen, o no tendrían a primera vista una relación directa con la productividad, con los ingresos de una organización, pero que impactan en ella.La comunicación se considera una herramienta estratégica, integrada con el resto de la gestión de una organización, con el fin de evitar la dispersión, dejar al libre el reconocimiento de lo que la empresa o institución es o desea que sus públicos signifiquen o reconozcan de ella. La comunicación en un mundo que ha pasado de la producción material al tratamiento y oferta de bienes intangibles, aparece como un eje indispensable superador de la publicidad como forma de conectar consumidores y organizaciones. Esto, que está altamente integrado desde hace años en la gestión de las grandes empresas de consumo masivo y es hoy más que nunca vital para las organizaciones de la Economía Social o Solidaria, las pequeñas y medianas empresas y otras instituciones con objetivos no necesariamente de lucro. 


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

  • foroalfa.org/articulos/el-origen-de-la-comunicacion-publicitaria-e-institucional.


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